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4 espantosos hábitos que no te permiten ahorrar

Entablar conversaciones sobre el ahorro se ha convertido en molestias y frustraciones para muchas personas. Una de las principales causas del porqué son los malos hábitos y actitudes que han tenido desde temprana edad, lo que repercute en la dificultad de establecer un plan de ahorro que se pueda cumplir. Ahorrar tiene que convertirse en un hábito y no en una obligación.

A continuación, te compartimos 4 malos hábitos que no te permiten ahorrar:

  1. Ahorrar lo que te sobra. – Es necesario que coloques un porcentaje de tus ingresos para el ahorro y luego gastes.
  2. Realizar compras en el supermercado sin listado. – Uno de los principales errores es creer que tenemos una buena memoria y todo bajo control.
  3. No realizar un presupuesto mensual. – Es indispensable realizar un listado de ingresos y gastos mensualmente
  4. Generar muchos gastos hormiga. – Realiza un control elaborando una lista diaria de tus gastos pequeños y recurrentes.

    Recuerda que ahorrar tiene que convertirse en un hábito y no en una obligación. Este hábito te ayudará a mejorar tu situación financiera, por ejemplo, al pagar tus cuentas pendientes y mejorar tu historial crediticio. Así también tu ahorro lo puedes invertir en ti mismo, en tu educación, entrenamiento laboral o para establecer algún tipo de negocio. Además, este dinero que separas te permitirá estar seguro ante gastos que requieras hacer de imprevisto o para situaciones de emergencia. De esta forma, no afectarás tu economía al no incurrir en deudas y solo disponer de tu dinero.

Te recomendamos que planifiques tus ingresos y gastos, para que así calcules el porcentaje que podrías ahorrar mensualmente y cumplir con tus finanzas personales y familiares. 

Para más información acerca de Educación Financiera, visita la pestaña de nuestros blogs aquí. Si quieres conocer más de Fundación Bien-Estar ingresa aquí. ¡Trabajamos por tu Bienestar Financiero! 

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La importancia de mejorar nuestra convivencia y hábitat en la sociedad

En la actualidad, la sociedad enfrenta retos significativos en la búsqueda de un equilibrio entre, la sana convivencia y el desarrollo del hábitat. Estos son dos pilares fundamentales que determinan no solo la calidad de vida de las personas, sino también el futuro de las comunidades y del planeta. Es importante mejorar nuestra convivencia y hábitat para el desarrollo sostenible y el bienestar social.

Sin duda alguna, es evidente que hubo un cambio relativo en el comportamiento e interacción social luego del confinamiento al que fuimos obligados por la presencia y contagio del COVID-19 (SARS-CoV-2), el avance tecnológico, la industria y la automatización en general que crece día a día de forma inexorable, obligó a las personas a buscar otros caminos. Ahora, puede ser un arma de doble filo esta nueva “rutina” … buena o mala. Lo que si sabemos es que, como sociedad, nos hemos olvidado de nuestro medio ambiente, somos testigos de lo importante que es manejar adecuadamente de los recursos naturales, siendo esto un factor clave para tener un hábitat adecuado. En Ecuador atravesamos una crisis energética, lo que ha limitado varias actividades económicas y sociales, causando solo daños en el desarrollo de la sociedad, por eso, la necesidad de construir un hábitat sostenible, que promueva un equilibrio entre el crecimiento económico y la conservación del medio ambiente. 

Lastimosamente, podemos ver que nuestra sociedad está llena de personas “conectadas” a un celular, atentos todo el día a sus pantallas, olvidando por completo lo que significar convivir, portándonos completamente indiferentes con lo que sucede a nuestro alrededor, preferimos grabar acciones y publicar por unos cuantos “likes” acontecimientos y actividades que llaman la atención, antes que actuar y ayudar si es necesario. Si tan solo por unos instantes alzáramos la mirada a nuestro alrededor, con nuestros propios ojos, veríamos lo que realmente sucede en nuestra sociedad y eventualmente haríamos algo para mejorarla.

Por esto y por la ola de inseguridad que el país actualmente está sufriendo, mejorar la convivencia y nuestro hábitat nos permitiría vivir mejor y recuperar nuestra calidad de vida, desde los valores y a través de los principios. Un hábitat adecuado, promueve una convivencia sana, ya que las personas que viven en entornos saludables tienen mejores condiciones para relacionarse positivamente.

Por otro lado, una sana convivencia en la sociedad ayuda a gestionar los recursos y el entorno de manera equitativa, garantizando que el hábitat sea preservado y compartido de manera justa, todo esto no permitirá desarrollarnos mejor como personas, convivir con los demás, aceptar nuestra naturaleza humana y reconocernos como seres sociables. Cuando las personas valoran el respeto mutuo y el bien común, tienden a cuidar su entorno, adoptando prácticas sostenibles y participando en la conservación de los recursos. De esta manera, se establece un ciclo positivo en el que el bienestar del hábitat y la convivencia se refuerzan mutuamente. Es necesario aprender a convivir como sociedad y cuidar nuestro hábitat, porque esto implica aprender a proyectarse y sobrevivir en la comunidad que se desarrolla el individuo, al mismo tiempo que se interrelaciona con otros a través de sus intereses y objetivos. Como seres sociales, el proceso de convivencia o los acuerdos para la convivencia ocurren durante toda la vida del ser humano y se caracteriza por toda la influencia que tienen los grupos sociales en los individuos. Es debido a esto que las personas pueden en esta interacción continua adquirir un desarrollo sano dentro de la sociedad.

Por lo expuesto, debe ser prioridad mejorar nuestra convivencia, nuestras acciones y proceder pueden tener un impacto, negativo o positivo, fuerte y directo en nuestro alrededor. La buena convivencia social está basada en valores como el respeto, la tolerancia y uno de los más importantes, la empatía: ponerse en el lugar del otro y poder entender cómo piensan y que sienten las demás personas. Esto es indispensable para la convivencia, porque los valores se reflejan en nuestro comportamiento y condiciona nuestra relación con los demás. La forma en la que obramos puede ser determinante en la calidad de vida de los demás, todos necesitamos de otras personas para poder vivir. Desde nuestras actividades más sencillas, todo lo que hacemos depende y está condicionado por la calidad de las relaciones que tenemos con otros seres humanos.

En conclusión, una sana convivencia en un hábitat adecuado es esencial para la estabilidad social, el desarrollo sostenible y el bienestar a largo plazo de la humanidad y el planeta. Cuidar el hábitat y fomentar la sana convivencia, permite que las futuras generaciones hereden un mundo habitable, saludable y equilibrado.

Para más información de temas de convivencia ingresa a: www.fundacionbienestar.org.ec y conoce nuestro programa Mejores Vecinos.

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¿Por qué es importante participar en las actividades del condominio?

La convivencia en un condominio puede resultar una experiencia grata y enriquecedora para las personas que habitan bajo este régimen o, por el contrario, puede convertirse en un problema que afecte a la calidad de vida de muchos vecinos. Por esta razón, es indispensable que tanto la administración y/o directiva del edificio o conjunto habitacional, como sus habitantes, establezcan, cumplan y hagan cumplir normas claras que regulen la vida dentro del condominio. Para que estas normas sean respetadas por todos es necesario que las personas que conviven en estos espacios participen activamente de las decisiones y actividades condominiales, pues esto les permitirá sentirse más involucradas y motivadas para desarrollar y mantener una convivencia saludable con sus vecinos.

Con el objetivo de animarte a vincularte más con tu condominio, a continuación te presentamos algunas razones por las que tu activa participación es importante:

 

  • Desarrolla apropiación del espacio. Todo condominio tiene espacios comunes que pueden ser disfrutados por sus copropietarios. Sin embargo, para que estos espacios se mantengan en óptimas condiciones es necesaria la colaboración de todos. Si te sumas a las jornadas de limpieza y adecuación de estos espacios, te sentirás más comprometido con su mantenimiento.

 

  • Consolida relaciones vecinales. Tanto si has invertido en comprar un inmueble bajo el régimen de propiedad horizontal, como si arriendas uno, tus vecinos pasarán a formar parte del día a día de tu vida. Por esta razón es importante mantener con ellos las mejores relaciones posibles y los espacios para desarrollar y consolidar estas son las actividades comunitarias organizadas en el condominio. Conocer a las personas con las que compartes un espacio común te permitirá desarrollar empatía hacia ellas y quizá incluso duraderas amistades. Esto a su vez, facilitará la convivencia y el correcto funcionamiento del condominio.

 

  • Permite proponer soluciones. Muchos de los problemas condominiales podrían evitarse o solucionarse mediante la oportuna participación de sus habitantes, quienes pueden proponer ideas o incluso contar con los medios o contactos que permitan solucionar con eficiencia los inconvenientes o conflictos existentes.

 

  • Controla la administración. La mejor manera de velar por tus intereses y cuidar tu inversión es mantenerte al tanto del trabajo realizado por la administración de tu condominio. De esta manera, estarás informado sobre los movimientos financieros, el déficit o superávit existente y las posibles acciones a emprender en ambos casos.

 

  • Desarrolla acuerdos. Muchos de los conflictos entre vecinos podrían evitarse si en los espacios de participación, como asambleas o mingas, los vecinos exponen sus criterios y llegan a acuerdos en un ambiente más distendido y amigable.

 

  • La unión hace la fuerza. Los recursos económicos que maneja el condominio son limitados y no siempre son suficientes para cumplir con las aspiraciones de los condóminos. Sin embargo, la correcta organización entre vecinos puede suplir esas deficiencias y lograr resultados positivos. Por ejemplo, una comunidad organizada y participativa puede generar presión para lograr atención de entidades públicas y/o privadas, en el caso de necesitarlo; en otro caso, puede permitir la consecución de objetivos que el presupuesto del condominio no avanza a cubrir, como por ejemplo realizando alguna actividad solidaria (venta de artículos donados, rifas, venta de comida) que ayude a pagar la pintura y adecentamiento de los espacios comunes.

 

  • Construye espacios seguros. Tanto si el condominio cuenta con personal de seguridad privada, como si no, la activa participación de los vecinos y su organización comunitaria genera espacios más seguros para todos. De esta manera si tus hijos salen a jugar en las áreas comunes puedes tener la tranquilidad de saber que los vecinos más cercanos están atentos en caso de cualquier accidente o peligro. De la misma manera, si un vecino viaja y su casa o departamento queda vacío, tú estarás pendiente para evitar cualquier incidente en ausencia de tus vecinos.

 

Recuerda que una buena vecindad depende de lo que estás dispuesto a hacer a favor de tus vecinos. Si quieres tener una vida mejor en tu condominio, síguenos para más consejos. 

Elaborado por: Abg. Jonathan Gómez – Coordinador de producto